martes, 22 de septiembre de 2009

Caminos

¿Cuantas veces caminamos, sin rumbo alguno, simplemente por caminar? La vida está compuesta por caminos, algunos buenos y otros malos, pero son caminos en fin. Siempre somos nosotros quienes elegimos por el cual queremos caminar, que esto no quiere decir, que siempre elijamos bien.
En el amor también hay muchos caminos, de la misma manera que dije antes, hay algunos buenos y otros malos. ¿A qué me refiero con esto? A que algunos caminos nos llevan a ser "felices" y otros a tristezas. Pero uno nunca sabe a qué lo va a llevar éste camino si no se decide a caminar ¿No?
Hace bastante tiempo me decidí por formar parte de las personas que no se quedan jamás con esa pregunta que dice algo como: ¿Qué hubiese pasado si..?
¿A qué quiero llegar? A que opté por caminar por todos los caminos que se me crucen en la vida, opté por caminar. Sí, llegué a caminos que me llenaron de "felicidad" y a otros que me llenaron de tristezas, conocí los caminos oscuros, donde predominan la soledad, la tristeza, la oscuridad. Pero también conocí caminos alegres, llenos de felicidad, acompañamiento y luz. Uno nunca sabe con que se va a encontrar al final del camino, o en el transcurso de este, por eso (creo yo) debe optar por caminar. Y sino, quedarse toda la vida preguntándose ¿Qué hubiese pasado si..? Y así vivir preguntándose, y llegando a miles de conclusiones pero ninguna certeza.
Certeza, ¿Qué palabra tan rara no? hay gente que las necesita para vivir, que antes de dar un paso, debe saber que el piso es firme, porque no tienen tolerancia a las caídas. Y hay otras personas, que directamente hacen lo que sienten, sin necesidad de certezas, sin necesidad de nada, se juegan. Pueden ganar o perder, pero optaron por caminar, y el día que se sienten a mirar para atrás en el camino de la vida van a decir:
- Toda mi vida, hice lo que sentí, me jugué, me arriesgué, probé, me caí, me levanté, sonreí, lloré, pero lo que más hice fue sentir. Y hoy, que me siento a ver por atrás, me enorgullezco de mi mismo, porque puedo decir, no hay nada que me haya prohibido, por miedo a perder.
Miedo, ¿Qué palabra tan fuerte? Cuanta gente se deja llevar por el miedo, se reprime, se prohíbe, etc, etc, etc. ¿A qué le puede tener miedo? Uff, hay millones de miedos, está el miedo a perder, el miedo a ganar, el miedo a ser feliz, el miedo a ser infeliz, el miedo a estar mal, el miedo a estar bien, el miedo al dolor, el miedo a disfrutar, creo que si nos sentamos a un costado del camino, a pensar la cantidad de miedos que existen, la vida se nos pasaría corriendo al lado nuestro. Ahora, lo que no hay que dejar hacer es dejarse llevar por el miedo, no hay que dejar que nos supere. Una vez escuché una frase que dice así: "El miedo, es el primer enemigo a vencer". Qué palabras aquellas y como me llegaron, opté por tomarlas como una certeza (já, certeza ¿Qué ironía no?) y aplicarla a mi vida diaria, superar mis miedos, no dejar que me dominen, no permitirles prohibirme nada. Ese día, me dediqué a hacer lo que sentía, a ser feliz, a dejarme llevar. Y sufrí, lloré, me caí, y sentí dolor. ¿Pero saben que? También fuí feliz, sonreí, me levanté y disfruté!

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